Lo más fuerte de la nave

Limpiamotores y desengrasantes

Para el negocio

Aquí no hay producto de mantenimiento: son los que se sacan cuando hay grasa de verdad. Un limpiamotores y un alcohol isopropílico no se parecen en nada entre sí, pero comparten lo importante: se usan poco, se usan con cuidado, y cuando hacen falta no hay sustituto.

Cómo elegir

Dos productos, dos trabajos que no se parecen

Limpiar un motor

Templado, tapado y sin chorro

Ni frío ni caliente: templado. Antes de mojar nada, tapa alternador, centralita y tomas de aire. Se aplica, se deja actuar, se cepilla y se aclara con POCA presión — nunca a chorro directo sobre conectores. Un motor limpio ayuda a vender el coche; uno mojado donde no debe lo deja sin arrancar.

El isopropílico

Para preparar, no para limpiar

El alcohol isopropílico no es un limpiador de uso diario: sirve para desengrasar la pintura justo antes de aplicar una cera, un sellador o un cerámico. Retira los aceites del pulido, que es lo que impide que el tratamiento agarre. Sin este paso, un cerámico caro dura semanas en vez de meses.

Seguridad

Guantes y ventilación, siempre

Es lo más agresivo que vas a tener en la nave. Guantes de nitrilo, y con el isopropílico además ventilación: es inflamable y sus vapores marean en un habitáculo cerrado.