Para que entren coches

Cartelería y publicidad para el negocio

Para el negocio

Un lavado bien montado al que no entra nadie es un lavado que cierra. Banderolas, expositores, luminosos y tarjetas cuestan una fracción de la maquinaria y son lo único que trabaja cuando tú no estás delante.

Cómo elegir

Se elige por a qué distancia tiene que leerse

A 50 metros

Que te vean desde el coche

Una banderola alta o un caballete en la acera es lo que capta al que pasa conduciendo. Tiene que decir una sola cosa y en letra enorme: normalmente el precio o «LAVADO».

En la puerta

Precio claro antes de preguntar

Mucha gente no entra por no saber cuánto cuesta. Un panel de precios visible desde fuera quita esa fricción sin que tengas que hablar con nadie.

Después

Que se lleven algo con tu teléfono

La tarjeta o el imán del coche es lo que hace que vuelvan sin buscarte en Google. Es la pieza más barata del negocio y la que más repite.